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Votar comuneros en la 6.

P0058_1Algunos comentarios sobre las diferentes posiciones y propuestas de los candidatos a Comuneros en la 6.     

Por Caleb Bakali

Es interesante ver los videos de los candidatos a comuneros de Caballito. Sorprende en principio, que son al natural; no hay edición, y duran lo que duran. Permiten comparar las propuestas -cuando las hay- y las concepciones ideológicas desde las que hablan, de quienes gestionarán la comuna los próximos 4 años.

Camino Popular

Entrevistaron a Martín Iommi (1º candidato) y a María Silvia Scorza (2ª candidata). Iommi es actualmente Miembro de la Junta Comunal (JC en adelante) a cargo del Área de Aceras, Calzadas y preservación del Espacio Público. Fue electo en 2011 por Proyecto Sur; obtuvo entonces  17.448 votos sobre un total de 109.632 votos emitidos. Cuando ꞌPinoꞌ Solanas se integró a UNEN en 2013, Iommi –al igual que la mayoría de los comuneros de Proyecto Sur- no se sumó al cambio. Hoy participa en la agrupaciónCamino de los Libres, en Camino Popular.

Señala que PRO no otorgó presupuesto a las comunas, para conservar la concentración en las decisiones, y derivar el gasto público a empresas amigas (que financian la campaña), caracterizadas como ineficientes y capaces de poner en riesgo la vida en pos del lucro.

Y acompaña su crítica señalando que entre PRO y FpV hubo acuerdo -entre los bloques de la Legislatura- respecto a presupuestos votados que ningunearon a las comunas, y a la transferencia de recursos económicos.

Esto impidió que fuera posible –para los comuneros- resolver las necesidades de poda del arbolado, la reparación de veredas, o el mantenimiento de los espacios públicos, de un modo sencillo y rápido. Los recursos económicos están, pero se malgastan en la tercerización de servicios.

En sus inicios como comunero, presentó una denuncia sobre el depósito ilegal de contenedores de IRSA, en Av Avellaneda 1300/1450, conjuntamente con una organización barrial.

Posteriormente, una de sus acciones más visibles fue su trabajo en Encuentro en Defensa del Espacio Público; una movida destinada a promover la creación de parques públicos en terrenos en desuso, aledaños a las vías de ferrocarriles. El propósito es sumar verde a la Ciudad, y oponerse a la venta de esas tierras al mercado privado. Esta propuesta sería -en caso de concretarse- uno de los sucesos urbanos más relevantes en décadas para las comunas de la zona central de la Ciudad. Sumaría casi 17 manzanas de pulmón verde a la Ciudad, y casi duplicaría la cantidad de espacios verdes en Caballito. Sin embargo, la propuesta ha sido ninguneada por el PRO, por varios Medios locales, y por unos cuantos vecinos de Caballito para quienes el mundo pasa solamente por su video-cable.

Otra de las acciones emprendidas – con vistas a un control del gasto en la Comuna- fue acompañar una denuncia, que los Comuneros del FpV realizaron por una supuesta malversación de fondos, por parte del Presidente de la JC (Marcelo Iambrich-PRO). Esto es para resaltar; porque PRO –y la derecha- siempre pregonan que hay que bajar el gasto público, y cuando son gobierno, gastan a lo pavote tercerizando obras y servicios en amigos. Y Iommi plantea que hay que controlar el gasto (que no es lo mismo que reducir).

Scorza resalta en su exposición la necesidad de la participación de los vecinos, tanto en la formulación de las demandas como en la elaboración de las soluciones. Concibe la Comuna como un espacio de ejercicio de la democracia para vecinos y organizaciones; una visión que practica en su doble condición de trabajadora y delegada de los Trabajadores del Hospital Durand. También Iommi -quien transitó su Facultad como estudiante y como Consejero Superior, y en 2001-2002 como miembro de la Asamblea de su barrio- destaca la necesidad del ejercicio de una democracia participativa en el Consejo Consultivo de la Comuna.

Planean llevar la propuesta de hacer un parque en los terrenos ferroviarios al Consejo Consultivo Comunal (CCC, en adelante); importante cambio de actitud de una fuerza que en su momento dejó de participar por estar en desacuerdo con el Reglamento que se votó (aunque hay que reconocer que Iommi expresó en un programa de radio local, que no les alcanzaban los militantes para estar en todos lados. (Está buena la honestidad en esta época del predominio de las ficciones marketineras).

También remarcan que su concepción de Estado es opuesta a la concepción de Estado vigente en el PRO, caracterizada ésta como que excluye la participación ciudadana y pone al Estado al servicio de las empresas.

Scorza propone salir de la bipolaridad -gestión PRO en Ciudad y gestión FpV en Nación- al destacar que existen otras fuerzas que tienen propuestas.

Sus propuestas son: limitar la construcción en la Comuna, facilitar el acceso a la vivienda social, preservar el patrimonio histórico-arquitectónico, rechazar la construcción de un shopping, crear un parque en las 17 manzanas de la ex-Playa de Cargas Caballito, promover una Mesa de Trabajo y Consenso con los Manteros (sin represión, con soluciones para quienes necesitan trabajar, y para resolver la competencia desleal con los Centros Comerciales a Cielo Abierto).

A nuestro criterio, la entrevista a Martín Iommi y a María Silvia Scorza mostró conocimiento del territorio, un diagnóstico de los intereses locales de varias franjas importantes de la población de Caballito, y propuestas concretas respaldadas en cifras al momento de argumentar (densidad poblacional, metros de espacio verde, etc).

Entendemos que se trata de una fuerza compuesta por organizaciones políticas y gremiales con historia, con una sólida formación ideológica de izquierda, y con un bajo reconocimiento por parte del electorado del trabajo territorial desplegado (entendido “trabajo territorial” como la identificación de necesidades y de prioridades humanas en un terreno delimitado -conjuntamente con los implicados- y la promoción de soluciones concertadas y concretas).

La sublista única que presentaron en nuestra Comuna el 5 de abril pasado en las PASO, alcanzó un 2,2 % de votos, sobre poco más de 123.000 votantes. Injusto para una fuerza que trabajó a favor de mejorar la vida cotidiana de la gente de la Comuna.

Frente de Izquierda y de los Trabajadores

Quizás la ausencia, a la invitación, de alguno de los siete candidatos a comuneros de la lista, sea proporcional a la presencia en el barrio.

Frente para la Victoria

A la entrevista concurrieron Osvaldo Balossi (1º candidato) y Ondina Fraga (2ª candidata). Osvaldo se reconoce como peronista, como su familia, con una militancia que se inicia en su adolescencia -en la década de los noventa- con trabajo social en villas. En la actualidad, se identifica como miembro de La Cámpora; y resalta el trabajo realizado por su agrupación en los últimos años en Caballito, destinado a la construcción de políticas públicas que den respuesta a los reclamos barriales.

Es valioso que este joven muestre sin tapujos su identificación con el peronismo, en un barrio tan marcadamente antiperonista. Y debe resaltarse que la agrupación La Cámporasostuvo en funcionamiento el espacio del CCC, con regularidad y paciencia, pese al ninguneo del bloque de comuneros PRO, y del vaciamiento que intentaron varios otros grupos políticos locales, los cuales jamás participaron ni llevaron al debate propuestas concretas para la Comuna.

Ondina Fraga se presenta como Profesora de Física, estudiante de un Doctorado en Epistemología; con experiencia y formación en Políticas Públicas, y con 25 años de desempeño en la función pública; como Directora de un Centro Cultural, y como Directora de un Programa de Voluntariado. Se reconoce como militante peronista de toda la vida, por los principios ideológicos y filosóficos que sustenta. Actualmente se desempeña como Comunera, cargo al que accedió en 2011 –junto a Ariel Angrisano – en la lista del FpV, que obtuvo 27.985 votos de los 109.632 votantes. Está a cargo del Área de Participación Vecinal.

Es interesante un desarrollo que plantea en su exposición. Interpreta que la lectura actual que realiza el PRO -sobre el modo de funcionamiento de la JC- prepondera el rol del Presidente, en detrimento de un funcionamiento colegiado. Y agrega, que le hubiese gustado alcanzar el cargo de Presidenta de la Junta, para gestar una dinámica participativa desde ese rol. Paradójico; ꞌmano duraꞌ para instaurar democracia.

Relata que en los comienzos de su gestión, propuso que cada área de la JC -a través del comunero a cargo, y cada año- realizara un diagnóstico con los vecinos para establecer acciones a lograr. El bloque PRO lo rechazó, primero porque no había presupuesto, y cuando el presidente dispuso de algún presupuesto, porque no compartía la toma de decisiones. Expresa al respecto “queremos una Junta con siete miembros y que discutan prioridades … eso hace rica a una comuna“.

Balossi señala que el PRO desplegó una política destinada a invisibilizar a las comunas, en la medida que no realizó una difusión de su modo de funcionamiento, y que no transfirió ni competencias, ni presupuesto, a los representantes -locales- del pueblo de Caballito. Subraya la necesidad de la puesta en marcha de un Presupuesto Participativo, que habilite el debate de prioridades.

Así ha sido; Iambrich (Presidente actual de la JC) la juega de virrey desde hace casi ocho años; ahora caído en desgracia porque su inhabilidad llegó hasta el manejo de dinero de manera transparente. Justamente el bloque FpV lo denunció.

El Candidato valora las PASO –promovidas en Nación por el FpV- como un instrumento que brinda recursos económicos a los partidos y les permite desligarse de un financiamiento de sus campañas por empresas, y a cambio de favores.

Como propuestas para Caballito, señalan como prioridad la creación de espacios verdes públicos (que pueden construirse en acuerdo con la Ciudad y la Nación); el diseño de los espacios públicos con el consenso vecinal (por ejemplo, sectores de la Plaza Caballito a fin de que el canil y las actividades ruidosas no generan molestias a los vecinos de los edificios lindantes); la fijación de prioridades de gasto en el mantenimiento de espacios verdes, con el consenso vecinal (los recursos existen); el rechazo a la construcción del shopping de IRSA; el estricto seguimiento de las construcciones de edificios por parte de la Agencia de Control Gubernamental (“es el Estado el que tiene que velar por la seguridad y el bienestar de los vecinos“).

Balossi recuerda que el Bloque del FpV en la Legislatura, promovió –entre otras fuerzas- la sanción de leyes que limitaron la construcción en altura en Caballito.

Resaltan también la propuesta de que la planificación en la Comuna, sea participativa; la protección del patrimonio urbano (Fraga participó activamente en la defensa y conservación de la casa del Obispo Jerónimo Podestá, y la creación de un Centro Cultural en los predios linderos); el mejoramiento del mantenimiento de los espacios públicos (competencia propia de la Comuna); un ordenamiento del tránsito (si hay estacionamiento medido, que lo sea sin costo para el vecino local); la creación de estacionamientos para automóviles y guarderías para bicicletas; y la promoción de una cultura de uso de la bicicleta (para prevenir accidentes). Ubican el corrimiento de semáforos en Av Rivadavia y Acoyte como prioritario “para que tenga el peatón mayor seguridad y el automovilista mayor fluidez“.

Destacan la necesidad de que la Comuna se ocupe del mantenimiento de los edificios escolares; y plantean la necesidad de establecer subsedes comunales que hagan realidad la descentralización, e impliquen cercanía al vecino para sus trámites.

Resulta evidente que Fraga corre con ventaja respecto a otros candidatos; casi cuatro años de gestión en el cargo la hacen acreedora de un amplio conocimiento de las necesidades locales. No obstante, no hace propios esos propósitos en tanto no sean fijados como objetivos en consenso con los vecinos de “carne y hueso”. Esta concepción de vecino –que debe ser consultado- contrasta con el uso y abuso de la figura de vecino a la que apela la gestión porteña. El PRO ubica al vecino –siempre sonriente- en la pancarta publicitaria, mientras el vecino real queda bajo los palos de la Metropolitana; por ejemplo, si se opone a las rejas en los parques.

Sorprende que Fraga no haya sido cabeza de lista, porque dispone de una imagen más potable para el ciudadano medio caballitense. Hay que reconocer transparencia al FpV, al poner al frente a un La Cámpora.

Es posible advertir –en ambos candidatos- una visión de Estado como expresión de un colectivo, dedicado a establecer “políticas públicas” (como acciones sostenidas en el tiempo, que persiguen objetivos preestablecidos, y con recursos determinados) para beneficio del conjunto.

La movida de Fraga para lograr salvar la Casa del Obispo Podéstá –que la tuvo transpirando de despacho en despacho de Nación- se transformará en algunos años, en un Centro Cultural de magnitud para nuestra Comuna (con plata puesta por Nación).

Hay discurso que reverbera los años de funcionaria de Fraga, y los años de asesor en LCABA de Balossi. Postulan objetivos, y ello hace previsible una propuesta de gobierno.

Y hubo logros concretos que muestran acción de gobierno local (aunque no son 1ª fuerza), como la citada preservación de la Casa Podestá, la promoción en LCABA de leyes de protección barrial, o el Control sobre la Ejecución del Gasto, que motivo la denuncia mencionada.

ECO – Energía Ciudadana Organizada

A la entrevista concurrió Juan Ignacio Martínez (1º candidato). En el blog, comentan que invitada también María Alejandra Aranda (2ª candidata) se excusó de participar. (Aranda es la responsable local del Partido Socialista, con local en Rojas al 900, durante muchos años).

Martínez de 24 años, se presentó como Juan Ignacio Ezequiel Martínez González, estudiante de Derecho, militante de Confianza Pública, y seguidor de Graciela Ocaña (destaca su transparencia) desde su actuación como Ministra de Salud.

Interrogado sobre qué lo motivó a asumir el lugar de candidato, expresó que pensó: “acepto y cambio algo, desde lo más chiquito hasta donde pueda; no hay techo, el techo se lo pone siempre uno“. Destaca que “nuestra lista de comuneros de ECO, somos todos vecinos del barrio y militantes; no está conformada por políticos x“. Sostiene que “está bueno que el vecino se empiece a meter un poco con lo que es la política en sí; y eso ayuda mucho, porque quién mejor que el vecino para saber qué hay que hacer en el barrio“.

Martínez pareciera condenar al político “x” y valorar al vecino que “se mete en política” (incluso el militante pareciera quedar más del lado de ser un no-político). Olvida que es requisito para los candidatos residir en la comuna.

También expresa que “sería bueno que la Junta Comunal y el Consejo Consultivo trabajen juntos, para mejorar el barrio“, no obstante que su fuerza jamás participó del CCC.

Destaco el tema veredas, el mal mantenimiento; que la gente pueda caminar tranquila por las veredas“.

Martínez plantea que tienen un proyecto para la ampliación de los espacios verdes, pero que todavía lo están investigando.

Respecto a la construcción del shopping de IRSA, comenta que han hablado con los vecinos, y que una gran parte expresa que no quiere el shopping; que otros proponen expropiar el terreno y hacer un parque; y que otros dicen que quieren el shopping porque su propiedad se va a valorizar.

¿Y la posición de ECO? ¿Y los argumentos de ECO? ¿Y alguna propuesta de ECO para con el terreno?

Postula “que el presupuesto se debata entre el vecino y la Junta Comunal” lo cual -agregamos- es obligatorio por Ley.

Interrogado sobre separar la elección de comuneros de la elección de jefe de gobierno, expresa “la lista sábana empobrece el voto a Comunero; pero si no fuera por Graciela Ocaña y Martín Lousteau, ¿vos me conocerías?“…  …”la gente vota al político que conoce“. El entrevistador le señala lo obvio: que si participara en el CCC hubiese sido conocido.

Como impresión general, cabe mencionar que no hay en el relato algún diagnóstico (salvo de las veredas rotas), no hay conocimiento alguno del territorio, y no hay algún conjunto mínimo de propuestas que hayan sido expuestas. Salvo que le gustaría arreglar las veredas (lo cual, en rigor, es una obligación comunal) y salvo un proyecto de creación de espacios verdes que aún está siendo investigado, y que por lo tanto no se puede hacer público (?).

No hay a la vista ninguna preparación previa, no hay ningún grupo de siete candidatos donde alguno pueda reemplazar a otro. ¿Es esta la máxima organización que alcanzaron los ciudadanos organizados que integran ECO-Comuna 6?.

Y para quienes pasamos los sesenta, no deja de sorprendernos ver a un joven con tan poca experiencia de vida, puesto ante la segura posibilidad de integrar la JC, y puesto también ante la posibilidad –no lejana, justamente por la sombra de la lista sábana- de asumir como Presidente de la JC. ¿Estará a su alcance –aunque sea solamente como comunero- resolver sobre licitaciones millonarias, o conducir personal a cargo?

Sabemos que son los tiempos de los partidos políticos armados de la noche a la mañana, por expertos en marketing puestos a vender candidatos en temporada electoral, y cualquier mercancía en entretiempos; pero esto de mandar al frente a un joven estudiante constituye un desparpajo. Y esto nos produce des-confianza. Decimos no al maltrato por exceso de exigencia sobre los jóvenes.

Por otra parte, damos por cierto que corresponde que se escuche con respeto la opinión de quienquiera, por ejemplo: “hay cosas que en el barrio se hicieron bien, otras se hicieron mal, y otras directamente no se hicieron; lo que yo pretendo es: lo que se hizo bien, mantenerlo y si se puede mejorar, mejorarlo; las que se hicieron mal, hacerlas bien; y las que no se hicieron, hacerlas.”  Ahora, por una parte, esta frase no dice nada.

¿Vale el “saber” del vecino que dice: se hizo bien en poner rejas en los parques?; ¿vale el “saber” del vecino que dice: no se hizo bien en poner rejas en los parques?

Y por otro lado, se trata de una frase que expresa una concepción vaporosa sobre la gestión pública; y desconocedora del necesario rol de mediador en conflictos de intereses de quienquiera que pretenda gestionar un espacio social.

Reconocemos en Martínez su transparencia; no obstante, no basta para la función pública.

Quizás sea un joven “tapado” que se destapará en su desempeño como comunero. Ojalá así sea.

Unión-PRO

A la entrevista concurrieron Hipólito Forno (1º candidato) y Susana Espósito (2ª candidata). Ella se presenta como “abogada, mamá, y estudiante de “couseling”… empecé a asesorar  a Montenegro (Ministro de Seguridad de la Ciudad)… …me puse a participar porque yo vivo en este barrio y quiero hacer cosas buenas por el barrio … escuchar al vecino, escuchar las necesidades, e intentar resolver las cuestiones; a veces no se puede …

En la actualidad se desempeña como Comunera; ingresó en el año 2011, en que la lista PRO obtuvo 47.569 votos de un total de 109.632 electores; lo que le permitió conformar un bloque de 4 integrantes, entre los 7 miembros de la JC.

Forno –de 29 años- se presenta como Lic en Ciencia Política de la UBA y estudiante en una Maestría en Administración y Políticas Públicas. “Ingresé en política a los 18 años, militando en el radicalismo; yo soy PROA, la pata radical dentro del PRO; estamos con el ꞌTanoꞌ Angelici… … Me dieron la oportunidad de ser comunero; quiero agradecer al espacio, a Claudio Crespi que me propuso para que lo sucediera… estoy en este lugar porque creo que la política es una herramienta para transformar la realidad, también tengo una devoción por Caballito… hacer algo por el barrio…

Forno destaca -sobre el papel de la JC- que “el espíritu de la comuna es la descentralización; llevar el Poder Ejecutivo a los barrios… por eso mi idea es la de tener un despacho de ꞌpuertas abiertasꞌ donde la gente se pueda acercar...”

La primera impresión es que esta respuesta es una excelente noticia para Caballito, porque representa lo opuesto al modo de gestión ultra-centralista ejecutada por Macri, y aceptada –localmente- por Iambrich.

El Poder Ejecutivo porteño no transfirió prácticamente ninguna competencia a las comunas, y tampoco transfirió los recursos económicos. Los servicios de mantenimiento de espacios verdes, luminarias, y muchos otros, continuaron siendo centralizados. Respecto a la JC, la gestión de Iambrich se caracterizó por la absoluta falta de transparencia (jamás presentó ante el CCC una sola rendición de Cajas Chicas, acompañada de comprobantes, para ser auditada) y un estilo marcadamente autocrático respecto a la toma de decisiones, y -varias veces- acompañado de palos.

Esta primera impresión –que no durará mucho- es que el PRO es otro partido.

Respecto al CCC, Espósito expresa que “creo que hay que imprimirle otra impronta, debe tener un lugar preponderante dentro de la comuna…” .

El CCC –entre otras funciones- es el lugar en donde la JC debe presentar –semestralmente- un informe de gestión de cada área. Aquí también cabe la impresión de que el PRO ha dado un giro copernicano en su postura, porque el último informe de gestión que el bloque PRO presentó fue el 14 de abril 2014, y referido al Segundo Semestre 2013. O sea, los vecinos de Caballito no hemos sido informados respecto a la gestión del bloque PRO de la JC, desde el 1º enero de 2014.

No obstante, la Comunera en ejercicio continúa expresando respecto al CCC: “… los vecinos tienen que participar , tenemos que participar…” siendo que el PRO Comuna 6 no participó jamás de las asambleas que se llevan adelante desde 2012. Agrega que es “… el espacio que tiene que tener el vecino para ir a expresar sus necesidades, sus inquietudes…

Aquí ya se hace claro que el PRO no ha cambiado su postura de promover una lectura deformada de la institucionalidad porteña. Y Espósito es abogada –lo preanuncia- lo cual facilita a quien la escucha, suponer que expone con ajuste a la letra de la ley.

Pero la ley no establece para el CCC la degradada función expuesta; y que quede claro -que se comparte- que aún el más mínimo problema con la raíz de un árbol en la vereda, merece atención por parte de la gestión comunal.

A riesgo de ser extensos, transcribimos completo el  Art 35º de la ley 1.777, que expresa con claridad las funciones del CCC:

“Participar del proceso de elaboración del programa de acción anual y anteproyecto de presupuesto de la Comuna y definir prioridades presupuestarias y de obras y servicios públicos.

Efectuar el seguimiento, evaluar la gestión Comunal y supervisar el cumplimiento de la correcta prestación de los servicios públicos brindados por el Poder Ejecutivo en la Comuna.

Presentar ante la Junta Comunal iniciativas así como propuestas para la implementación de programas y políticas de interés comunitario.

Formular solicitudes de convocatoria a audiencia pública y a consulta popular.

Promover, ordenar, canalizar y realizar el seguimiento de las demandas, reclamos, proyectos y propuestas de los vecinos.

Promover políticas de comunicación ciudadana, de acceso a la información y de participación vecinal.

Promover la utilización de los mecanismos de participación ciudadana entre los vecinos de la Comuna.

Controlar la ejecución del presupuesto de la Comuna.

Elaborar las normas de su funcionamiento interno en consonancia con la presente ley.

Generar espacios abiertos de discusión, foros y toda otra forma de participación directa para debatir y elaborar propuestas sobre acciones, obras, programas y políticas públicas.

Asesorar a la Junta Comunal sobre las materias que son competencia de la Comuna.”

Adviértase la diferencia entre el listado transcrito y lo enunciado por la Comunera. El vecino instituido por la Ley “participa, elabora, define prioridades presupuestarias y de obras y servicios públicos; evalúa la gestión; supervisa… etc,etc, etc …

En la visión PRO se concibe al vecino como un emisor de necesidades -de inquietudes- y al comunero como un vecino más, que le va a poner la oreja un rato.

Respecto a la falta de presupuesto asignado a las comunas, para ser ejecutado por la JC, el 1º candidato Forno expresa: “Hoy nosotros estamos atados al presupuesto que nos da el Ejecutivo; veníamos pensando algunas formas en que podíamos generar ingresos alternativos para la Comuna, una de ellas, una coparticipación en determinadas multas, o delitos que se cometan en la comuna… … desgraciadamente desde la comuna no podemos hacer más que eso en cuanto a lo que es presupuesto“.

Queda claro entonces, que la propuesta PRO para los próximos 4 años de la comuna es ꞌnada de plataꞌ; y se subraya desgraciadamente, como si se tratara de una inundación o una tormenta; fenómenos naturales frente a los cuales no queda más que resignarse.

La lista de Forno tiene altas posibilidades de obtener la primera minoría, y por ende, ser el próximo Presidente de la JC; y es alarmante escuchar de su boca tan grave renuncia a los derechos legales de la Comuna.

Descentralizar es transferir funciones y dinero, y el PRO propone seguir definiendo en oficinas cerradas, los costosos contratos por obras y prestaciones de servicios. Porque la puerta de la oficina de Forno va a estar abierta para escuchar, pero no para decidir sobre dinero a gastar.

Entonces se entiende por qué los candidatos degradan las atribuciones del CCC a una puesta en escena de entrar por unas puertas abiertas, y salir con unos cálidos golpecitos en la espalda. Todo ello, sin perjuicio de que además nos pidan una donación  para sostener los gastos de la Comuna…

Aquí también ocurre que nos habla un experto -egresado de Ciencia Política y que estudia Administración y Políticas Públicas- que otorga visos de verdad a la desgracia de estar atados a las migas que tire el Ejecutivo.

Su exceso de crudeza y falta de picardía son rápidamente revertidos por su compañera de lista, que nos explica que “los procesos de descentralización requieren mucho tiempo… nos parece que es necesario tener el presupuesto, para hacer que el vecino -con sus reclamos- tenga la respuesta que debe tener; sino nosotros siempre vamos a depender del gobierno central…  Se requeriría más personal; (tener presupuesto) ese es mi deseo más profundo.”

O sea; es complicado llegar a tener presupuesto, pero están yendo hacia allí; y lo importante son los siguientes temas: “… nuestra Junta Comunal de siete miembros, aunque seamos de diferentes partidos, nos hemos llevado bastante bien… por lo menos conmigo, y les tengo cariño absoluto… el objetivo de todos ha sido el bienestar del vecino“.

Espósito es una oradora sagaz, capaz de transmutar preguntas espinosas en respuestas etéreas y aduladoras, con elegancia y naturalidad.

Interrogados sobre los modos de difundir la existencia de las comuna, Forno expresa que “la forma de que el vecino nos conozca es poner la comuna en la calle; que los que integremos la Junta Comunal estemos en la calle trabajando con el vecino, que nos vea… … y en estos medios barriales que nos invitan, vamos contando como funciona la comuna…

Espósito agrega que “yo en el área de la que soy responsable, socio-cultural, manejo redes … de cultura, de discapacidad, de derechos, de seguridad … armamos redes porque así viene un integrante de cada una de las instituciones, de modo que eso replique en un montón de gente. Tenemos montones de proyectos que hace tres años están concretándose: ꞌLa escuela va a la Comuna y la Comuna va a la escuelaꞌ… vienen a la comuna y le contamos… y los chicos cuentan en la casa y se replica… … es una asignatura pendiente que se conozca qué es la comuna, pero se está conociendo…

En el relato de los candidatos no hay una concepción de acción estatal, como un conjunto de instituciones con personal, que ejecutan políticas públicas en un territorio determinado.

Se piensa el rol de comunero como una gesta voluntarista, destinada a hacer cosas por el bien del barrio, y se omite que pagamos impuestos para cumplir las prescripciones constitucionales porteñas. Entre otras, que deben funcionar las comunas, que debe cumplirse la ley 1.777 referida a Comunas, que el Poder Ejecutivo debió difundir su existencia y dotar de recursos a sus instituciones, y que por ley se debían convocar las elecciones a comuneros por separado.

La gestión PRO en la Ciudad ha dilapidado fortunas en publicidad simplona y engañosa, y a la hora de difundir la existencia de las comunas, las presentó como “el gobierno más cerca tuyo“, lo que es falaz. No se trata de gobierno central en los barrios, sino de transferencia de poderes a los nuevos gobiernos comunales (conforme los Art 127 y 128 de la CCABA).

Los comuneros no son un vecino más (pueden postularse solamente residentes) sino un funcionario público con funciones prescriptas,  responsabilidades y sueldo.

Respecto a un diagnóstico, Forno expresa: “yo creo que la Comuna ha hecho cosas que están bien, hay cosas que pueden mejorar; la idea es seguir por el camino de lo que se hizo bien, y mejorar aquello que falta. Hoy tenemos una deuda en lo que es espacio verde, hay que mejorar los espacios que ya se han hecho… si mejorás el espacio verde, la gente va a empezar a venir al barrio… … la gente que va al Parque Rivadavia es de otras comunas, no es de (esta) comuna porque en el Parque es siempre lo mismo, siempre el mismo espectáculo; entonces traer espectáculos callejeros, recitales, obras de teatro… … para mejorar“.

Espósito manifiesta que “la cantidad de espacio verde por persona es discutible, porque consideremos terrazas… … hay que hacer una movida para las terrazas verdes, (relata el proyecto de hacer un sendero verde con plantas nativas, para chicos, en el Club Ferrocarril Oeste)… ampliar espacios, es muy importante; Caballito es uno de los barrios que más espacios verdes tiene… hay que concientizar no solo sobre el espacio que uno tenga, sino que hay que concientizar sobre la basura, porque todo eso hace a que el ambiente esté limpio y que podamos tener la posibilidad de vivir sanamente; todo el eco-ambiente -creo que se dice así- tiene que estar protegido… (el proyecto de Ferro con) las plantas nativas traen mariposas, traen pájaros; empecemos por lo que podamos, por lo chiquito…

Forno expresa que el PRO –después de casi 8 años de gestión centrada en los espacios verdes-  tiene una deuda con el mejoramiento de tales espacios verdes; y Espósito destaca que hay que empezar, y además, empezar por lo “chiquito”… sin explicar cómo hacemos de uso público las futuras terrazas verdes …

Si hacemos 8 + 4 siguientes, suman 12 años de gestión ¿podrá el PRO hacer algo por ampliar los espacios verdes públicos? (o sea, no solamente poner plantines, unos pocos juegos para niños, y pintar rejas, en los espacios que ya están; y todo esto, una y otra vez, una y otra vez…)

Respecto a la construcción de un shopping, Forno plantea: “la postura que tenemos nosotros es que puede coexistir perfectamente el espacio verde con la construcción del shopping; dado el metraje del terreno, no va a ser un edificio monumental; el shopping genera puestos de trabajo, genera el aumento de la calidad de gente que va a venir al barrio, va a invertir en el barrio, va a subir el precio de las propiedades; creo que es un beneficio… también soy consciente que tiene sus contras, y que muchos comerciantes y vecinos de la zona no quieren que el barrio cambie… …la idea es hacer un edificio sustentable, no es crear una mole de cemento y nada más...”

El ꞌsí al shoppingꞌ de Forno se complementa con un ꞌsí al parqueꞌ… como patio trasero de la monumental mole de cemento que describe el Proyecto de Normas Especiales –para ese terreno de IRSA- que se pretende aprobar en la Legislatura, y que -pensamos con inocencia- Forno no leyó todavía. Y con la misma inocencia, creemos que IRSA le hará caso a Forno cuando le pida que la mole tenga una terraza verde pública y gratuita. De todos modos son detalles; nos quedamos tranquilos porque el aumento de la calidad de gente que va a venir al barrio nos hará subir de estatus.

Sin historiar el tema, Forno expresa “creo que defender el patrimonio cultural e histórico y arquitectónico es defender la identidad del barrio; hay que restituir la veleta… hay que generar una ley de protección histórica que amplíe la existente…” siendo que el CAAP -Consejo Asesor en Asuntos Patrimoniales, manejado por el PRO desde 2008- ha habilitado la demolición de cientos de casas de valor histórico-arquitectónico, al servicio de los “arrolladores urbanos”. Decenas de casas del patrimonio arquitectónico de Caballito, fueron destruidas por la connivencia del PRO con la piqueta voraz (entre ellas, las que ya no están en Eduardo Acevedo, entre Venancio Flores y Av Díaz Vélez, que el candidato recuerda con nostalgia en su exposición).

El zorro ha reflexionado y ahora nos cuenta que hay que cuidar a las gallinas. O mejor dicho, PRO sigue diciendo bonitas frases -como desde hace casi ocho años- aunque haya hecho lo contrario todo el tiempo.

Espósito plantea que “las propuestas son acceder a la Legislatura con proyectos con el objeto de que podamos obtener algunos objetivos que tenemos marcados… (pero no los explicita) … la idea es tener una comuna abierta, una comuna participativa, que los vecinos participen… que sepan que pueden acudir ante cualquier situación, y que nosotros podamos compartir esos problemas, quizás resolverlos o no, pero intentarlo; creo que esto ha sido el objeto y el significado de las comunas…

Forno agrega que “otra idea que tenemos es el tema de la basura, que afecta a toda la ciudad, y creo que hay que atacarlo por dos lados: exigirle al Poder Ejecutivo que nos brinde todas la herramientas necesarias, pero por otro lado, hay que generar una concientización en la gente… (relata que algunos vecinos le contaron que hay gente que prefiere dejar la basura en la puerta de su casa en vez de llevarla hasta el contenedor);… colocar la campana… para que la gente no sienta que separa la basura en su casa y después se hace toda una; ese es un gran desafío que tenemos.”

La pobreza –por no decir, ausencia- de propuestas de los candidatos es impresionante.

La Comunera señala que compartir los problemas con los vecinos, e intentar resolverlos, es una de las propuestas; cuando de lo que se trata no es de intentar, sino de resolverlos administrando dinero conforme a lo prescripto por la Ley de Comunas. Forno, sin hacerse cargo como PRO, ni de los casi ocho años de ninguneo a la Ley de Basura Cero (2006) ni del pago de los contratos por recolección más caros del país, reconoce que se publicita separar los residuos y que después se juntan todos otra vez, al momento de recolectarlos. Pero –destaca- quien no cumple, es el vecino que no camina 20 metros para tirar la bolsa de basura en el contenedor.

Macri se quejaba en 2009 respecto a que la existencia de comuneros implicaría un mayor “gasto político”; hoy pareciera haberles encontrado la función de ser concientizadores, y oreja  y bálsamo para las inquietudes irresueltas de los vecinos.

Nos preguntamos: los 273 millones de pesos que corresponden por año a la Comuna 6, ¿en qué se van a usar durante los próximos 4 años?